La comida vegana puede ser muy rica y nutritiva

Existe gran variedad de alternativas sin productos de la explotación animal

Los delfines asesinados en Japón son víctimas inocentes

Y por todo el mundo se oyen voces de protesta para que su sangre deje de teñir el mar nipón

Pero ellos también sufren

Una vida privada de libertad, llena de sufrimiento que termina en la muerte

Afortunadamente, existe gente dispuesta a luchar por ellos

A no participar de sus muertes, a promover el respeto y la empatía

Y tú puedes ser uno más. Tú puedes ayudarlos.

Líbéralos, líbérate. Hazte vegano. Elige el veganismo.

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Tuesday, March 20, 2012

Comúnmente únicos

Nos creemos únicos. Es casi como una ley de la naturaleza. Ya sea individualmente o colectivamente, siempre intentamos diferenciarnos del resto de alguna forma especial. Todos creemos ser inteligentes, lindos, buenos. Y cuando nos vemos enfrentados a una nueva concepción ética que integra a un grupo que se percibe como distinto a nosotros, de esa forma expandiendo nuestra esfera de consideración moral, entonces intentamos refugiarnos en alguna característica que nos una como tribu y nos haga superior a los demás. ¿Pero acaso tener una característica única significa que esa característica es superior?

"Estos son humanos. Por lo general, son inofensivos, pero si les quitas la comida o te burlas de sus creencias se pueden volver MUY agresivos".



¿Qué significa tener algo único? La respuesta es trasparente: tener algo que nadie más tiene. Entonces, en el caso de los humanos, ser únicos significa que poseemos características que ninguna otra especie posee. Si bien es cierto que se puede mirar desde cierta perspectiva al ser humano y encontrar algo único, el Homo sapiens promedio tiende a exagerar el grado o la cantidad de características que los vuelven únicos. E incluso si fuera cierto que somos únicos, la caracterización viene de muy cerca: somos juez y parte en decidir qué equivale a ser único y qué cosas únicas son más valiosas.

No es mi intención analizar en este post a cabalidad todas las características que comúnmente se le atribuyen a los seres humanos como únicas: lenguaje, pensamiento lógico, moralidad, posesión de alma, hechos a imagen y semejanza de Dios. Sólo diré brevemente que existe evidencia de que la moralidad está presente a lo largo y ancho del reino animal [1][2]. Además existe cierta lógica evolutiva de por qué esto debiera ser así. Por su parte, el alma y Dios son temas que no competen a la ciencia ni a un discurso racional o acorde al siglo 21, por lo que creo que esos debates son para la Iglesia y no para el discurso en sociedad civilizada. El pensamiento lógico está ampliamente documentado en otros animales [1], y una creciente pila de evidencia apoya la idea de que los humanos somos irracionales una gran parte del tiempo. En cualquier caso, no me crean a mí sobre eso, investiguen.

 
El caso del lenguaje es diferente. Como lingüista, me veo obligado a admitir que la evidencia apunta a que sólo nosotros poseemos algunas cualidades del lenguaje humano que ninguna otra especie posee. Seamos claros al respecto. Los demás animales también se comunican entre sí (de hecho, la comunicación es ubicua a lo largo de todos los reinos de la naturaleza, vegetal, animal,.incluso bacterias y células se comunican entre sí) y no me parece del todo errado hablar de lenguajes específicos para otras especies, como abejas (cuya comunicación está muy bien documentada), ballenas, lobos, etc.




Pero también es cierto que el lenguaje humano tiene ciertas características que lo diferencian del resto de lenguajes. Y aquí hay que entender que el lenguaje humano es una colección de distintos fenómenos que trabajan entre sí, a nivel físiológico, y también neurológico. Es como una muñeca rusa, con distintas capas de fenómenos que se retroalimentan. Y en este sentido creo que una de las cualidades que no se haya presente en el lenguaje de otros animales es la recursividad: la capacidad de usar un número limitado de recursos para producir un número ilimitado de mensajes (Ejemplo de esto es una frase como "Juan me dijo que María vio que Luis le gritó a Sara que obligara a Francisco a contarle a Ingrid..." etc).

Por supuesto, cabe mencionar brevemente que la recursividad en la naturaleza no la "inventó" el lenguaje humano. Por ejemplo, en la naturaleza se pueden encontrar algunos ejemplos de 'fractales naturales' como el siguiente brócoli (pero también algunos ejemplos son el ADN, los copos de nieve, algunos cristales):




Lo importante del argumento sobre la supuesta "singularidad" o "exclusividad" del humano, o si se quiere de su supuesto monopolio sobre el capital de lo que significa ser "único", es falso. Si lleváramos al estrado a representantes de otras especies animales ellas podrían defenderse exactamente de la misma forma. El representante de los elefantes diría que ninguna otra especie tiene una extremidad tan útil, delicada, fuerte y majestuosa como su trompa; el de las ballenas diría que ningún otro animal se puede comunicar a través del océano por medio de sonares como lo hacen ellas; el de los pandas diría que ningún otro animal podría alimentarse sólo de bambú, a pesar de ser un carnívoro; el gusano de seda, que nadie más produce seda; la araña que nadie teje como ella; los castores dirían que sus represas no tienen parangón; a lo que las termitas responderían que sus montes-casa son incomparables. Probablemente, el representante de los tardígrados (osos de agua) apuntaría, correctamente, que nadie como ellos puede sobrevivir en el espacio, soportar radiación, calores y fríos extremos; la Turritopsis nutricula gritaría que su especie es la única inmortal (aunque quizás los tardígrados reclamarían); y, evidentemente, la jirafa diría que ningún otro animal terrestre es más grande.

¡Y claramente el reino vegetal diría que ellas no necesitan comer para sobrevivir!

Soy única

La valoración que hacemos de cualquier cualidad humana, inteligencia, lenguaje, moralidad, etc, es posterior al hecho de que la poseemos. Es una racionalización post-hoc: debido a que la tenemos, la valoramos como superior. Sería idéntico a que yo, dado que mido más de 1,70mts, proclamara que soy superior porque mido más de 1,70mts. O supongamos una analogía más apropiada. Supongamos que el humano más inteligente del mundo dijera que todos los demás somos basura y que él es único. A nadie le gustaría y todos encontrarían agujeros en su razonamiento. Lo más obvio sería que nadie aceptaría que la inteligencia se puede medir de esa manera, pero cuando se trata de otros animales, nadie parece tener problema.

Los humanos somos una especie más, adaptada a un ambiente particular, que evolucionó de cierta manera adaptándose al medio social, psicológico, climático, etc, que le tocó vivir. En la evolución no hay 'mejores' ni 'peores', sólo adaptaciones específicas a ciertos medios. Si una girafa no puede hacer matemáticas eso no la descalifica como sujeto poseedor de derechos, tanto como que más de la mitad de los humanos sea un asco en matemáticas no los descalifica como poseedores de derechos. Y cuando se trata de 'originalidad' o de que una especie sea 'única', eso no guarda relación con el respeto que pueda merecer. Curiosamente, cuando todos somos únicos, nadie lo es.

No dudo que existan maneras de argumentar que cada uno de nosotros es único en cierta forma particular, pero el salto de ahí a decir que esa manera de ser especial nos vuelve superiores es lógicamente inválida. Es más, entre humanos, es un argumento que es de mal gusto. Pero cuando se trata de otros animales hacemos el salto sin pensarlo dos veces: somos únicos en X cosa y, por ende, podemos hacer lo que queramos con otros animales, por ende ellos no merecen respeto. No puedo evitar pensar en esa señora que me dijo en la calle que porque los humanos tenemos "esto" (y, afortunadamente, me tocó la sien al hacerlo), eso nos diferencia del resto de los animales y, dejó implícito que eso nos valida para explotarlos. Le respondí que entonces su postura permite comer bebés y humanos en coma, tras lo cual sólo se rió y se fue. Despúes de todo, la señora no tenía mucho de "esto" en mi opinión, pero sin dudarlo no me la pienso comer.

En resumen, creo que así como se considera egocéntrico pensar que uno es único, especial y superior, debe ser considerado especista suponer que los humanos como conjunto somos únicos, especiales y superiores.

Monday, March 05, 2012

Cerebro, Carne e Inteligencia

De los argumentos más comunes que existen en contra del veganismo, uno que aparece periódicamente y que tiene más matiz de mito que de argumento es el famoso “comer carne nos hizo inteligentes”.

Cerebro de carne


Tómenlo como quieran. A gusto del consumidor, existen diversas versiones de esta misma idea/mito. Algunas de sus articulaciones son las siguientes:

Comer carne…
-permitió que nuestros cerebros crecieran
-nos dio los nutrientes necesarios para que nuestro cerebro se expandiera
-nos hizo humanos
-nos hizo inteligentes
-hizo que “llegáramos hasta aquí”

Este último sin duda es el más divertido por lo ambiguo que resulta. Peor aún, lo más curioso es que esta última versión me la dijo un férreo partidario de ideologías de izquierda, anti-capitalismo, anti-sistema. Me gustaría saber qué tipo de “aquí” estaba enalteciendo y cómo es que le pareció bueno haber llegado hasta “aquí”. En cualquier caso, ya sea que nos enfrentemos a cualquiera de sus sabores, hay que tener varias cosas claras respecto a este argumento.

Primero que todo entendamos por qué este argumento NO es válido para refutar el veganismo. 


1)    Si comer carne contribuyó a la evolución del cerebro de los Homínidos y eventualmente contribuyó a la aparición de Homo sapiens (nuestra especie) es completamente irrelevante para el argumento en el que se apoya el veganismo (o al menos su variante ética). Lo que nos haya hecho humanos no es equivalente a lo que nos mantiene sanos. Un argumento desde la evolución no es lo mismo que un argumento de salud. En otras palabras, si la carne nos hizo humanos no quiere decir que debamos seguir comiendo carne para estar sanos. 


Es más, si aceptáramos como cierto que comer carne contribuyó a la evolución del cerebro y, de esta forma, fue un factor crítico para la evolución de nuestra especie, esto incluso hoy no significa que la carne sea saludable. La evolución (la selección natural) no crea salud, crea adaptación. Por decirlo de alguna forma, a la evolución “no le importa” si estamos sanos o no; lo único que le importa es que vivamos lo suficiente para procrearnos. Simple y llanamente eso. Y si para lograr esta meta, la evolución de una menor calidad de vida es adaptativa, la selección natural tomará esa vía. Dicho de otra manera, incluso si aceptáramos que “la carne nos hizo inteligentes”, esto pudo haber ocurrido a costa de nuestra salud.

Yendo más allá, todo esto es una especie de falacia histórica, un “lo hemos hecho siempre y por ende es bueno”. Esto se nota particularmente en la formulación que me presentó esta persona: “comer carne nos hizo llegar hasta aquí”. Muchas cosas nos trajeron “hasta aquí”, no sólo comer carne. En más de un sentido, la esclavitud humana nos trajo hasta aquí. ¿Eso la hace algo favorable? Bajo ningún punto de vista. ¿Eso significa que ahora debamos reposicionar la esclavitud como una herramienta para el progreso? Absolutamente no. El mismo análisis se puede argumentar en el caso de la relación entre el crecimiento del cerebro humano y la carne. De hecho, que comer carne nos hará más inteligentes hoy es algo que nadie propone, aunque se intente sugerir que dejar de comer carne nos volverá tontos, de alguna forma indeterminada.

En efecto, esto no es algo que sugieran las investigaciones actuales respecto de los efectos de una dieta vegana en la salud. Si a los informes elaborados por los expertos le sumamos los millones de veganos que viven una vida normal, yo diría que el peso de la prueba está en los que dicen que los veganos no podemos vivir saludables.
Pirámide alimenticia vegana

Hasta aquí es suficiente. Pero si quieres saber un poco más del origen de este argumento y una discusión científica al respecto, puedes continuar. Seré lo más breve posible para aburrir al menor número de personas.

2)    Cuenta la leyenda que todo comenzó en el año 1995, cuando dos científicos, de apellidos Aiello y Wheeler, presentaron su paper sobre la denominada Hipótesis del Tejido Energéticamente Costoso (Expensive Tissue Hypothesis) en el cual relacionaban el incremento en el tamaño del cerebro con una paralela disminución en el tamaño del intestino humano. Esto se debe a que existe un principio biológico denominada la Ley de Kleiber que  dicta que el índice metabólico en la mayoría de los animales es igual a la masa elevada a ¾. En otras palabras, si dos animales tienen una masa similar, tendrán índices metabólicos similares.

Sin embargo, Aiello y Wheeler calcularon que los humanos tienen básicamente el mismo índice metabólico que tenían los australopitecinos (especies anteriores al linaje Homo) del mismo tamaño que nosotros y, sin embargo, nosotros tenemos un cerebro entre 4 a 5 veces mayor. Eso significa que tuvimos que re-localizar la energía de un tejido a otro para que la Ley de Kleiber se mantenga.  Aiello y Wheeler calcularon que el tejido más reducido en Homo sapiens en comparación con otros primates es el tracto gastrointestinal. Eso significa que para conseguir los nutrientes necesarios tuvimos que cambiar a una dieta más rica/densa en nutrientes y los autores del estudio propusieron la carne y otros productos animales como esos nutrientes.

Y aquí nació el mito de ‘la carne nos hizo inteligentes’, pues, como sabemos, la prensa goza de un placer especial por la distorsión de estudios científicos.

Si relato esto no es porque la evolución dicte nuestra moral. Si fuera cierto lo que Aiello y Wheeler propusieron, eso no significaría (como comenté más arriba) que estamos ‘obligados’ a comer carne o que comer carne es bueno.  Ni siquiera significaría que comer carne es saludable.

La razón por la que relato esto es porque no imagino que tan sólo uno de los que alguna vez me dijo que la carne nos hizo inteligentes haya sabido de este estudio, de sus conclusiones ni de nada. Yo podría estar equivocado, pero jamás nunca alguien me dio un fundamento causal entre ‘comer carne’ y ‘aumento de inteligencia’. Tal vez en el futuro deberíamos ser más audaces a la hora de debatir y cuestionar las premisas no mencionadas en los argumentos de los demás. Como cuando alguien asevera que “sin carne te faltan proteínas”, es buena idea preguntarle cuáles faltan.

Curiosamente, ahora un nuevo estudio (Navarrete et al) invalida la Hipótesis del Tejido Energéticamente Costoso e incluso, apoyados en conocimientos actuales, los investigadores prueban que los mismos datos del estudio original no apoyan la conclusión original. Lea bien: no se ha probado que la ‘carne no nos hizo inteligentes’. Lo que se ha presentado es evidencia fuerte de que no existe una correlación negativa entre el tamaño del cerebro y la masa de los órganos.Por su parte, Navarrete y sus colegas encontraron evidencia de una correlación no con la masa sino con la cantidad de grasa. Sin embargo, es paradójico puesto que los humanos acumulan más grasa que otros primates y además el almacenamiento de grasa supone poca energía. Por esto, los investigadores proponen que el costo energético asociado a la grasa se debe al costo de desplazamiento de esta grasa. Y como Homo sapiens camina erguido, gasta menos energía en ello.

¿Podemos ahora cantar victoria y proclamar que el veganismo es la dieta original del ser humano? Ni de cerca. Lo único que esto prueba es que el conocimiento científico siempre está mejorando, refinándose, y basar irresponsable y descuidadamente nuestra moral en la evolución (o la naturaleza) es infundado.

Si quieres leer más sobre el tema:

-Entrada de blog en español sobre el estudio
-Entrada de blog en inglés sobre el estudio
-Link al paper original de Navarrete et al en inglés
-Link al paper de Aiello y Wheeler sobre la Hipótesis del Tejido Costoso

Tuesday, October 30, 2007

Falacia de Ambigüedad por División

Una de los errores lógicos (o falacias) en que con mayor fracuencia incurrimos es la llamada ambigüedad por división o falacia ecológica. La ambigüedad por división ocurre cuando suponemos que la propiedad de algo es compartida por sus partes o que la propiedad de un grupo de seres es compartida por cada individuo del grupo. Por ejemplo, si yo construyo una montaña de latas de aluminio, cayendo en la ambigüedad por división, diría:"Las latas son muy ligeras, por lo tanto esa montaña es ligera". Pero dependiendo de la cantidad de latas que constituyan la montaña, ésta podría pesar incluso toneladas.

Cuando nos referimos a humanos, suponemos que todos los humanos de un mismo país presentan las mismas características:
"Todas las brasileñas son buenas futbolistas", "todas las ingleses son flemáticas", "todas las chinas son trabajólicas", etc.

En este caso, el error también es conocido como falacia ecológica.
Asimismo, ocurre todo el tiempo que los humanos nos atribuimos logros de otros individuos, suponiendo que aquel determinado logro pertenece a toda la "humanidad", una suerte de patrimonio de la especie. Por ejemplo, frecuentemente se citan todo tipo de logros científicos y tecnológicos, como también arquitectónicos, como muestras de la "grandeza humana" (como las pirámides de Egipto, el computador, el teléfono, etc) sin tener en cuenta que éstos han sido alcanzados por un individuo o grupo de individuos determinado. Yo, personalmente, no sé cómo construir un avión o televisor ni un computador, y ni siquiera puedo, vagamente, describir cómo éstos funcionan. Asimismo, jamás podría construir una pirámide.
En la película "Yo, Robot" (I, Robot) -basada en la serie de cuentos de Isaac Asimov- podemos ver una alegoría que, aunque probablemente no intencionada, ilustra muy bien la cuestión. Sonny, el robot con sentimientos, es cuestionado por el detective Spooner -un humano- tras oír la declaración de que el primero podía soñar. Spooner dice algo así (no tengo el texto exacto pero la idea está):
"Los robots no pueden soñar. Los humanos podemos soñar, incluso los perros sueñan (1) pero los robots no. Los robots son sólo máquinas sin alma. ¿Acaso sabe un robot lo que es escribir una pieza musical? ¿Puede un robot pintar una obra maestra o escribir una sinfonía?"
A lo que Sonny, el robot, responde:
"¿Puede usted?"
Muchas veces se intenta justificar la explotación de los animales no-humanos "argumentando" con esto de la "grandeza humana". Pero igualmente yo podría decir, usando la falacia de división, que los seres humanos somos egoístas, malvados, asesinos, etc, atendiendo a todas las guerras que se han peleado y se pelean en la actualidad. No todos los humanos somos iguales, de hecho, somos todos distintos. (De cierta forma esto ocurre por un sesgo de foco).

Pensemos en lo siguiente:

David dice: la humanidad es superior a todos los otros animales. Sólo la humanidad ha creado la lengua, las pirámides, la Torre Eiffel, la biotecnología, el computador, la internet. Sólo la humanidad ha ido a la Luna, sólo nosotros somos capaces de amar.

David ha incurrido en la falacia ecológica al suponer que todos los humanos han creado aquellas cosas o poseen aquellas cualidades. Así las cosas, ¿cuál es la diferencia con decir lo contrario:

"La humanidad es inferior a todas las otras especies animales: sólo la humanidad es capaz de librar guerras interminables, matar a millones de seres de una vez, mentir, contaminar agua, cielo y mar, ingerir sustancias que destruyen su salud, suicidarse", etc.

Preguntémonos, ¿cuál es la diferencia entre estas dos proposiciones? La verdad es que ninguna y ambas poseen la similtud de ser falacias de ambigüedad por división.

No es cierto que "las/os humanas/os" seamos más inteligentes que los demás animales, es simplemente que nuestros cerebros son distintos. Más aún, existen seres humanos que podrían ser considerados por algunos como "mentalmente inferiores" que algunos animales no-humanos como se da en el caso de los recién nacidos o de los humanos con serio daño neurológico, o con personas con serio retraso mental. Es científicamente evidente que muchos otros animales poseen capacidades cognoscitivas superiores a estos últimos.

Pero más allá de lo anterior, debemos cuestionarnos cómo ser "más inteligente" puede ser considerado como un criterio para discriminar moralmente a otros. Sea esto, ¿cómo se relaciona ser "Intelectualmente superior" con esclavizar, maltratar y matar a otros individuos? El enfocar la inteligencia como criterio de inflexión entre lo correcto y lo incorrecto es erróneo pues es arbitrario y convenientemente seleccionado.

Basta darse cuenta que no usamos el criterio de la supuesta "inteligencia" contra otros seres humanos, ¿no? Nadie anda por ahí matando humanas/os y justificándolo porque su coeficiente era menor que el de una/o . Pero ya me he alejado un poco del tema.
(1) Un comentario ligeramente especista, de todas formas.

Sunday, October 21, 2007

"Si no lo hago me muero" o Falacia de Bifurcación (o falacia de Blanco o negro)

Este sofisma ocurre cuando alguien hace parecer que sólo existen las alternativas de comer animales no humanos o morir. Es usual oír:

"O como animales [no-humanos] o me muero. Si tengo que elegir entre una vaca y mi vida, debo comerme a la vaca".

Por esa razón, esta falacia también es conocida como "blanco o negro", porque deliberadamente obvia que existen otras opciones que las que se presentan. De hecho, es OBVIO que existe una tercera opción: ser vegana/o, porque de no ser así, yo estaría muerto y sin vida no puedo escribir esto.

Argumentum ad hominem

Una de las falacias más comunes en las discusiones sobre veganismo y equidad animal -así como en todos los debates sobre temas controversiales que existen. Significa literalmente "argumento dirigido al hombre" (tomado como especie, es decir, "humana/o") y existen dos variedades de este sofisma: la forma abusiva y la circunstancial.La primera, llamada forma abusiva, consiste en rehusarse a aceptar una afirmación hecha por alguien y argumentar este rechazo en base a críticas a la persona que las hizo, y no rebatir sus razonamientos como debiese ocurrir.
Por ejemplo, si yo te explicase que debes ser vegana/o y tú me respondieses que yo le soy infiel a mi esposa, estarías cometiendo un argumetum ad hominem abusivo. No estarías rebatiendo mis argumentos y, sin importar si yo soy infiel o no, puedo decir la verdad sobre otro tema determinado, en este caso, los derechos animales.
Sin embargo, existe una segunda manera de usar un argumentum ad hominem abusivo, la cual consiste en rechaza una afirmación sosteniendo que ésta fue también expresada por una personalidad socialmente condenada o fácilmente criticable. Un ejemplo frecuentemente repetido es:"Adolf Hitler también era vegetariano"En la afirmación anterior se intenta, artificialmente, unir el holocausto con el vegetarianismo a través del dictador nazi (1). Pero el hecho de que Hitler haya sido vegetariano no dice absolutamente nada acerca del vegetarianismo o de los vegetarianos en general. No porque Hitler lo haya sido eso va a significar que, por ejemplo, los vegetarianos sean violentos, asesinos o que estén equivocados. Stalin no era vegetariano, ¿quiere esto decir que los no-vegetarianos son asesinos también (2)? Por otro lado, Gandhi era vegetariano entonces el argumento se desmorona completamente. La segunda forma de este sofisma es intentar persuadir a alguien de aceptar una afirmación que uno ha hecho apelando a las circunstancias particulares de esa persona. Un ejemplo textual de un documento online sobre lógica y falacias:"... por lo tanto es perfectamente aceptable matar animales [no-humanos] para la alimentación. Espero que no lo discuta porque le veo feliz y contento con sus zapatos de cuero". (3)El argumentum ad hominem es una falacia porque la verdad de una afirmación no depende en absoluto de la persona que la emite. Ya sea que un asesino en serie, el Papa, un Premio Nobel de la Paz o Juan Pérez haga una aserción, la validez de esta sólo dependerá del razonamiento lógico que se haya efectuado y no de quien lo haya efectuado. Si es lógicamente correcto, entonces no importa quien lo diga.Suponiendo que quien nos está diciendo que todas/os las/os animales somos equivalentes sea un conocido mitómano, esto quizás ponga en duda su aseveración pero sin embargo no probará que su afirmación sea falsa.

(1) Aún cuando es lógica y moralmente irrelevante, no está claro si Hitler era realmente vegetariano.
(2) Bien, en el caso de que asesinen a animales no-humanos, sí lo son, pero esto es irrelevante para esta discusión pues ellos no son concientes de esto.
(3) Los corchetes [] los he agregado yo.

Wednesday, July 04, 2007

"Lo Hemos Hecho Siempre" o Argumentum ad Antiquitatem

En vista y considerando que existen muchas falacias dando vueltas en los debates sobre especismo, veganismo e integración animal, me he planteado la idea de hacer una breve introducción sobre qué son las falacias y luego ir estudiando cada una de éstas en distintas entradas. Por supuesto, ya he hablado sobre la primera aquí.

Las falacias son, por decirlo así, defectos técnicos en la construcción de un argumento que hace que éste sea inválido. La mayor parte de las veces el error pasa desapercibido, pero un rápido análisis puede desvelar el error o la trampa. Muchas/os usan de antemano argumentos falaces para justificar lo injustificable, lo que ocurre demasiado a menudo en el debate sobre el veganismo.

Una de las falacias comúnmente utilizadas por aquellos que aún no han desvelado sus ojos del prejuicio especista es aquella que reza algo como lo siguiente: "el hombre lleva miles de años comiéndose a los animales [no humanos], entonces ¿por qué habría de parar ahora?". Existen diferentes planteamientos para el "argumento" anteriormente citado, pero básicamente éste hace alusión al hecho de que como los humanos llevan milenios explotando a los no-humanos entonces es correcto hacerlo. Esta falacia es conocida como argumentum ad antiquitatem.

Si analizamos honestamente este argumento vale preguntarnos, ¿realmente el hecho de que un acto venga ocurriendo durante mucho tiempo justifica a éste mismo? ¿El hecho de que algo sea antiguo lo convierte necesariamente en válido?

Antes del siglo XIX, las mujeres no habían tenido derecho al sufragio. Entonces, según el argumentum ad antiquitatem, es correcto que las mujeres no voten puesto que nunca lo habían hecho. Sin embargo, sabemos que el derecho a votar no guarda relevancia con la negación al sufragio que solían tener las mujeres motivado por un prejuicio de tipo sexista.

Hoy en día, ocurre básicamente lo mismo. Una negación de los derechos es justificada por falacias (como ésta) y motivada por un prejuicio (que en este caso es el especismo).

Tuesday, June 26, 2007

“El León Se Come a la Gacela/Cebra” o La Falacia de la Ley Natural

Muy lejos de aquí, en África, existe una sociedad de personas despiadadas, crueles, inmorales, en cuyos corazones reina la anarquía ética y cuyos integrantes no dudarían un segundo en cazarte si te vieran corriendo libre por la sabana para luego devorarte en familia, satisfaciendo así su impuro deseo de sangre. Estas criaturas son conocidas en Occidente como los “leones”, y no titubearán ante la idea de comerte en su próximo almuerzo. 
¡Cuidado! Este león podrían comerte.

Existe un cierto momento en las discusiones sobre veganismo donde los argumentos se vuelven cada vez más excéntricos y uno no esta seguro si tomarlos en serio o cambiar el switch mental y pasar a modo sarcástico/burlesco. Uno de estos argumentos de dudosa procedencia que pretenden encontrar un “vacío moral” en la teoría de derechos animales es el que reza: “el león se come a la gacela, y si pudiera te comería a ti”. A veces explícitamente, pero la mayoría de las veces implícitamente, quienes usan este argumento pretenden con esto validar que comamos otros animales pues, si la situación fuese al revés, ellos lo harían con nosotros. 

Así es la naturaleza

Le falta sal.

Pero existen varios problemas con mirar a la naturaleza y ver un libro con reglas de conducta éticas en ella.
Tomemos el argumento como cierto y supongamos que sí es válido elevar a los leones a modelo de moralidad. Algunos de los comportamientos normales entre leones son los siguientes: cuando un león macho pelea contra otro y expulsa a este último para quedarse con su hembra, mata a los cachorros que haya tenido el ex macho alfa para forzar a la hembra a volver a entrar en periodo de reproducción; no sólo el macho sino que la hembra también matará a sus cachorros si la comida es escasa y es más provechoso comérselos para luego volver a tener otra camada. 


¿Deberíamos imitar a los leones en  estos comportamientos también? ¿Deberíamos matar a los hijos de nuestras parejas si son hijos de otro hombre o comernos a nuestros hijos en tiempos de recesión económica? 
Hermano, tienes algo en el ojo.

¿Pero por qué parar con los comportamientos morales? Seguro si los leones son grandes ejemplos de modelos a seguir, no lo serán sólo en el área de la ética sino en muchos otros aspectos. Por ejemplo, también es usual que los leones compartan el liderazgo de una manada con sus hermanos y, para estrechar lazos de fraternidad, tengan sexo entre ellos. Y si bien pienso que las relaciones sexuales entre dos adultos no son asunto de nadie más siempre y cuando ambos estén de acuerdo, estoy seguro de que no muchos aspiramos a tener sexo con nuestros hermanos. 



Los leones también se comen la carne cruda. Reflexiona sobre eso la próxima vez que vayas a malgastar tu dinero comprando gas. 

¿Y qué hay de los demás?
Me comí a mi novio. Dos veces.

La siguiente pregunta que deberíamos hacernos es: “¿qué tienen de especial los leones?” Podríamos mirar a cualquier otra especie animal e imitar sus comportamientos. Podemos imitarlas a todas también, aunque probablemente sea tan difícil como seguir simultáneamente todas las religiones que existen. Las mujeres podrían tener sexo y luego matar a sus parejas o comérselas como la Mantis o la Viuda Negra. Hay mucho de dónde elegir. 

De hecho, ¿por qué mirar a otras especies? ¡Deberíamos mirar lo que otros humanos hacen e imitarlos! Podríamos imitar a los católicos de la Inquisición, a los Nazis, a Kim Jong-il, a los terroristas musulmanes. Podríamos incluso imitar a los Neandertales. ¿A quién imitamos, a todos?

Espero que para este momento quede claro cual es el problema: nadie basa su moralidad simplemente mirando al resto e imitando y sugerir que deberíamos hacerlo en el caso de los leones o de cualquier otro animal es un ejercicio de deshonestidad intelectual. Nadie sugiere tal cosa en serio.

Hay, sin embargo, un detalle que podría matizar la cuestión. El león sí podría comernos si nos topáramos con él en la sabana y sería mejor si nosotros tomáramos acciones preventivas y nos lo comiéramos antes. Espero que nadie piense que esto tiene algún sentido. Sin embargo, es un buen punto de partida para llamar la atención sobre otro hecho curioso de esta apelación a la naturaleza: no comemos leones. De hecho, comemos cualquier tipo de animal excepto feroces y peligrosos carnívoros. Comemos vacas, cerdos, pollos, caballos, conejos, pavos, ciervos, delfines, ballenas, atunes, reinetas, etc. ¿Es defensa personal? ¿O eso es encerrarlos en los circos y hacerlos trabajar de esclavos?

La moral evoluciona. Hace miles de años era otra y mañana será distinta. Incluso hace 50 años era muy distinta de lo que es hoy. Hace miles de años el genocidio era pan de cada día, pero hoy es una actitud marginal. Hace 50 años el sexismo era cotidiano y hoy todos tenemos un radar para detectar y condenar el mínimo atisbo de sexismo. Pero en todo este cambio existe una tendencia clara: hemos expandido el círculo de consideración y cada vez más individuos han podido entrar para que sus derechos sean respetados.
Los humanos tenemos conciencia de nuestros actos y de las consecuencias que ellos pueden traer, a diferencia de otros animales. El progreso de la moral vendrá de la mano de la reflexión ética, no de imitar como como autómatas el comportamiento de otros, ya sean leones o humanos. 



Re-editado el 04/03/2012

Anexo: Este argumento es una falacia conocida como “Recurso a la Naturaleza” o “Falacia de la Ley Natural”.